Capítulo 37 Toda la noche Mauricio El día de hoy me quedé trabajando hasta tarde, inmerso en informes y tareas laborales. Sin embargo, algo me desconcertó: el mensaje de Alice. De manera casual, ella preguntó si tenía tiempo para cenar. Jamás le diría que no; he hecho de todo por intentar conquistarla y espero que algún día ella me dé el sí que tanto anhelo. Mi deseo es que sea mi novia, o mejor aún, mi esposa, y, sinceramente, ya imagino un futuro juntos, Charlotte había regresado por unos días, me sorprendió cómo trató con algo de amor a Norah, y no hizo nada con intenciones de pelear, quedé aliviado cuando finalmente viajó de nuevo. —Alice, si quieres paso a buscarte; Norah está con sus abuelos. —Le digo mientras recojo mis pertenencias y me encamino hacia el estacionamiento. —No

