Ya han pasado varios meses y la tristeza no logra desaparecer. No volví a trabajar y ahora la comunicación con Andrew es insoportable, aunque aún dormimos en la misma cama, parecemos unos completos extraños. Evelyn vino hace un mes, pero no estuve de humor para convivir con mis amigas, así que se fue sin que yo pudiera disfrutar de su presencia. Andrew ha seguido con su vida, trabaja día y noche, son pocas las veces en qué llega antes de que yo duerma, y se va mucho antes de que yo pueda despertar.... siento que lo hace a propósito para no tener que lidiar conmigo. En ocasiones la familia de Andrew viene a visitarnos, pero nunca estoy de ánimo para recibirlos, mucho menos cuando vienen con Elena.... ¡esa maldita bruja!. No la soporto, no aguanto estar frente a ella, así que prefiero

