Su expresión se hizo dura y volteo la cara, yo sintiendo el enojo llenar mi corazón me gire para sentarme cerca de la chimenea. El calor del fuego y el constante ruido de la madera quemándose fue en cierta forma relajante. Nos quedamos en silencio por varias horas, el ambiente se sentía pesado, me estaba siendo difícil respirar el mismo aire que mi compañero deseando poder escapar de esta cabaña, al menos un par de horas, hasta que en algún momento, me quede dormida. Desperté con un leve toque a la puerta, espié sobre mi hombro hacia donde estaba Valerian, solo para darme en cuenta que me estaba dando la espalda, no se porque esperaba encontrarlo con su mirada en mi, me decepciono más de lo que quería admitir. Bella llego con la siguiente bandeja de comida, la cual llevaba un poco de frut

