Elena Hope 5 de agosto, 2018 Abro mis ojos observando la cara dormida de Adam. Su piel morena bronceada esta iluminada por la luz que entra de la ventana, sus brazos me rodean pegándome contra su cuerpo suspiro acurrucándome contra su enorme y musculoso abdomen; abdomen el cual me gusta dejar a rojo vivo; mi culo desnudo está pegado contra su cadera rozando su erección mañanera. Suspiro recordando lo que paso hace unas horas, mi cuerpo protesta por tanto ejercicio; pero no importa que tanto duela disfrute demasiado anoche y esta madrugada, Adam es imparable en todos los sentidos. quito su mortal agarre de mi cintura saliendo de la cama estirando mis músculos los cuales siguen rogando que vuelva a la cama, pero no puedo volver alguien quiere dañar el timbre de tanto que lo está tocando.

