Adam Davis 21 de abril, 2018 Ha pasado una semana y seguimos en los mismo desde que elimino la foto, ella llega a mi apartamento con una lencería que hace volar mi cabeza en todas las formas posibles de quitársela, la mayoría de esas veces termino destruyendo la lencería como un salvaje. Elena me convierte en una completa bestia sedienta por sus caricias y cuerpo. Veo rojo y siento todo caliente cuando su cuerpo entra en contacto con el mío. Pero al finalizar de recorrer su cuerpo y quedar hecho un desastre por sus caricias, todo es igual ella se levanta coge lo que quedo de su lencería y la guarda en el bolso que atrae o la bota en la basura y se va del apartamento sin nada de bajo del vestido que usa. Diciendo un seco adiós que me recuerda que solo somos sexo sin sentido y obligacione

