Adam Davis
14 de enero, 2018
Han pasado casi dos semanas del accidente hoy le dan de alta a Claire, así que en este momento voy manejando el Audi n***o que me compre hace un año; esperando llegar a tiempo antes que los reporteros se coloquen en las puertas y no me dejen entrar. Respeto el trabajo de cada persona; de algo hay que comer; pero los periodistas se pasan, son insoportables e insufribles solo quieren la primicia y no piensan en las personas que hostigan para conseguirlo. Varias veces he tenido encuentros con ellos, estando con mi madre y hermanos o con alguien igual de famoso que yo; eso no quita que siga siendo igual de estresante que la primera vez. Puedo apostar que se va volviendo más estresante con el tiempo.
Doy la vuelta al hospital parqueando en la puerta trasera, los guardias que asignen me reciben informándome que Claire aún se encuentra en su habitación y tiene miedo de salir. No me extraña que tenga miedo después que todo se fue al carajo cuando se hizo pública la demanda contra Hamilton. Todo el mundo quiere saber porque paso. Subo las escaleras hasta llegar al cuarto piso del hospital donde están esperándome una histérica Claire y el rubio guardaespaldas.
-te demoraste-me reclama Claire.
-lo siento, había tráfico-me excuso acercándome a su lado para ayudarla a bajar por las escaleras.
tenemos poco tiempo hasta que no puedan contener más a los reporteros y suban hasta este lugar.
-andado-ordeno dirigiéndome hacia las escaleras-no puedes protestar es esto o lidiar con los carroñeros de abajo
-vamos-acepta entre suspiros Claire.
Bajamos las múltiples escaleras con una jadeante y pálida Claire que anda maldiciéndome cada momento que puede. nos acercamos al carro lo desbloqueo el rubio abre la puerta del copiloto ayudando a entrar a Claire, me dirijo a mi puesto y el guardaespaldas se sienta atrás.
- ¿tu casa o la mía? –le pregunto antes de arrancar
-la mía por favor necesito algo de normalidad
-como ordene la dama.
Coloco música suave para tapar los gritos de los periodistas del exterior cuando pasamos por su lado, Claire esta distraída mirando por la ventana sé que no está prestándole atención a nada exactamente solo está divagando en su mente recordando todo lo que ha pasado en estos últimos días. Aun a mí me cuesta procesar todo lo que ha pasado no me imagino a ella siendo la víctima.
-finales de este mes es el juicio, tienes unos días para hacerte a la idea ¿estarás bien? –pregunto cuando llegamos a su casa
-sí, lo estaré de todas formas estarás a mi lado-susurra
-nunca te dejaría a tu suerte.
22 de enero, 2018
veinte dos de enero, son las siete de la mañana faltando una hora para el juicio estoy en la casa de Claire observándola caminar por toda la sala dando vueltas murmurando cosas que no entiendo. Los nervios se sienten en el aire, solo estamos los dos en esta casa esperando que la hora del juicio se acerque para salir hacia el juzgado; en estos días he visto como Claire lucha contra sus miedos y ansiedad hacia toda esta situación, me ha demostrado que sigue siendo esa persona fuerte que conocí hace años, diría que ahora es aún más fuerte.
- ¿lista? –ella asiente quedándose quita mirándome fijamente en sus ojos se refleja la decisión que ha tomado destruir a Matt Hamilton y eso se cumplirá hoy el caerá.
-no hagamos esperar al público-murmura con toda la confianza que había perdido colocando una máscara sobre sus emociones.
-a sus órdenes madan-le abro la puerta dejando que salga primero.
Caminamos hacia donde deje estacionado el Audi n***o. No es el carro más discreto que tengo. Pero Claire quiere llegar por lo grande demostrándole que siguen siendo la misma mujer fuerte que nadie puede derrotar y sus deseos son órdenes. Le abro la puerta del copiloto esperando que entre, camino hacia mi lugar abrocho el cinturón y acelero.
Salimos del complejo de casas blancas, grandes y perfectas donde vive Claire entrando a lo bulliciosa ciudad la cual espera con ansias lo que va a pasar. El ruido de los autos se cuela dentro del carro, pitos, palabras que no se entiende y música en algunos lugares. Observo fijamente la carretera acelerando cuando tengo espacio rebasando a los conductores que van más lento, frenando justamente cuando el semáforo cambia de color.
-sigues manejando como loco-habla Claire rompiendo el silencio
-manejo bien, un poco rápido pero este bebe puede soportarlo y responde de maravilla-me pavoneo
-nunca cambias, espero ver cuando eso suceda
-tampoco me desees eso, por favor Claire apiádate de mí-me burlo colocando el carro en marcha.
manejo por otros cuantos minutos llegando al juzgado, freno cuadrando el carro en donde están los demás. Solo quedaba un espacio, mi día de suerte. Bajamos del carro, camino detrás de Claire deteniéndome detrás de ella cuando deja de caminar
- ¿qué pasa? -pregunto preocupado
-quiero saborear el último minuto de la liberta de Hamilton-responde respirando profundamente.
Observo como los reporteros giran la cabeza las quince personas al mismo tiempo, pareciendo pequeñas hienas detrás de la carne fresca. No puedo aguantar la carcajada que se me escapa por la comparación, Claire me mira sin entender de que me rio. Señala hacia las escaleras ordenándome que caminemos hacia allá. Asiento caminando detrás de ella dejando mi expresión libre de cualquier risa que haya tenido hace rato.
Dos guardaespaldas se colocan a cada lado, evitando que los reporteros se acerquen más de lo necesario a nosotros, subimos las escaleras de mármol n***o del juzgado caminando con seguridad hacia las gigantes puertas de madera abiertas; coloco mi mano sobre la espalda baja de Claire dándole seguridad. Entramos donde se llevará a cabo el juicio todo el mundo está en silencio esperando que el juez llegue; Hamilton mira intensamente a Claire su mirada está llena de malicia, confianza y seguridad que saldrá intacto de este lugar, sus ojos se mueven hacia donde estoy tiñéndose de miedo.
Asquerosa basura
-tu puedes-le susurro a Claire antes que tome su lugar en las mesas del juzgado.
- ¡Orden en la sala! –grita el juez entrando.
todo se queda en completo silencio los abogados se sientan derechos en su lugar, dejando las carpetas con el caso y la evidencia sobre las mesas esperando que todo de inicio.
-tenemos el caso del estado en contra del señor Matt Hamilton por el delito de agresión física, acaso laboral y s****l-exclama con voz fuerte la secretaria-se le pide a la corte que guarde silencio-ordena sentándose
-en el día y hora se declara abierta la audiencia-exclama el juez alzando y bajando el martillo.
- ¿por parte de los afectados quien se presenta?
-Licenciado Ethan James representando a Claire Stone
- ¿por parte de la defensa quien nos acompaña?
-licenciado Xander defensor del acusado Matt Hamilton-exclama el abogado de Hamilton.
El abogado de la basura es una persona joven quien tiene el ceño fruñido constantemente, parece infeliz con el trabajo que está haciendo en este momento, aun así, está dando su mejor esfuerzo en defender a la basura.
-llamo al acusado al estrado-ordena el juez, Hamilton se levanta caminando con superioridad hacia el estrado los abogados se levantan según su turno haciéndole las preguntas pertinentes al acusado
-llamo a la víctima al estrado-Claire seca sus manos en los costados de su falda, camina a paso lento y seguro hacia donde antes estaba Hamilton, el juez le pide que cuente todo lo que paso.
Claire suspira y comienza hablar-todo paso hace cinco meses exactamente-murmura y todos hacen silencio-El primer mes de la grabación paso con completa tranquilidad y profesionalidad todos los implicados, la grabación avanzo bien y estaba cómoda con el ambiente de trabajo, pero dos semanas después comenzaron las llamadas de atención, mis tomas se repetían una y otra vez eran horas y horas graban una misma escena. Los horarios eran pesados casi difíciles de soportar. Todo fue empeorando a medida que seguía ignorando sus llamadas e intereses. Pero dos meses después me llamo a su despacho me volvió hacer la oferta me pidió que tuviera relaciones sexuales con él, que podía abrirme más puertas, pero me negué; se enojo logre escapar esa vez. Los acasos comenzaron aumentar fuera y dentro del trabajo amenazas llovían de su parte, hasta que un día me llamo a su despacho-se queda callada durante un momento.
-entro, cerró la puerta con fuerza y candando. Se sentó en su silla la cual estaba detrás del escritorio y comenzó a gritarme como un loco, no entendía nada de lo que decía solo pedía que se calmara. Traté de huir, no pude. El enloquecía me arrincono contra la esquina destrozo una silla de madera partiéndola a golpes y después fue a por mí. Me pego una y otras vez-dice perdida-rogué que se detuviera, los golpes empeoraron cada vez que rogaba así que dejé de gritar; pero él siguió, siguió golpeándome rasgo mi ropa; casi quede inconsciente solo que justo en ese momento entraron en la sala-concluye el relato Claire sin demostrar más emociones.
- ¿tiene pruebas de lo que acaba de decir?
-permiso para hablar su señoría
-permiso concedido-el abogado de Claire se levanta caminado hacia el estrado con una carpeta en las manos
-a continuación, le mostrare las pruebas-exclama sacando fotos, documentos, grabaciones que se están mostrando en este mismo momento en la sala, por ultimo muestra la llama.
La bulla estalla en la sala, todos comienzan hablar lamentado todo lo que le ha pasado a Claire, otros claman justicia contra la basura. El juez golpea tres veces con el martillo mandándonos a callar.
-lo declaro-silencio, la expectativa crece-culpable
-pero...-grita Hamilton levantándose caminando hacia el estrado
-sujétenlo-ordena el juez, los policías caminan hacia donde esta Hamilton sometiéndolo
- ¡suéltenme hijos de puta! ¡acaso no sabes a quien estas tocan! ¡suélteme escoria! –grita como loco Hamilton
-veinticinco años de prisión-decreta el juez.
Los policías se llevan a Hamilton de la sala, Claire camina hacia el rubio corriendo a sus brazos este la abraza fuertemente fundiéndola contra él, Claire suspira abrazándolo de la misma forma. Salgo del juzgado dejando a la pareja teniendo su momento se lo merecen después de toda esta locura. Camino por los alrededores perdido en todo lo que acaba de pasar, no sabía la historia completa de lo que había pasado. La llamada fue fuerte y aun así no se acerca en nada a la horrible situación que paso Claire.
- ¿Evans? -pregunto cuando dos castaños pasan a mi lado. El castaño que se parece a Evans gira buscando quien dijo su nombre.
-Buenos días, Adam tiempo sin verte-me saluda apenas me ve
-igualmente ¿Qué haces por acá? –pregunto, observando a la persona que lo acompaña
-resolviendo algunas cosas de mis hermanos, Adam él es mi hermano menor Keyden Miller; Keyden él es Adam
-un gusto conocerte-habla Keyden extendiendo su mano, estrecho su mano devolviéndole el saludo.
Entre los dos castaños no se puede saber quién es el mayor, puede que Keyden parezca un poco mayor ya que va vestido de traje y Evans este vestido informalmente; pero son casi la misma persona a excepción de sus ojos. Mientras Evans tiene los ojos color miel, Keyden los tiene verdes, un verde muy intenso.
- ¿no sabía que tenías hermanos?
-no les gusta que se le relaciones conmigo-explica con simpleza-Nos vemos después Adam, ahora tenemos unos asuntos que resolver
-que les vaya bien
-igualmente-exclama despidiéndose siguiendo su camino.