Trato de zafarme de su agarre pero no puedo, tiene unos brazos super fuertes y mientras más trato de soltarme más me agarra y aprisiona contra el. Será c*****o, — suéltame Alexander, no tienes derecho de hacer algo así — pero no, no lo hace — Veo que aquí paso algo,, pero dudo mucho que hayan alcanzado a hacer algo mas — será idiota, — deja de moverte Isidora o todo tu culo redondo y jugoso quedará al descubierto — aaaaasrg me quedo tranquila por un instante, me llego a cansar de tanto luchar contra el. — Se a calmado mi fierecilla — y me da una palmada en el culo. — Cállate idiota, y no me pegues, quien te crees. Que quieres y que haces en mi casa. — Venía a rescatarte — y este que cree — Y de quien si se puede saber, ¿de el o de ti? — Gilipollas — Está enojada mi gatita — sient

