Me decido que iré a pasar la tarde a la playa, ni loca me quedo encerrada en el hotel, pero no tengo nada que ponerme aquí, no puedo ir así vestida, miro a mi alrededor y veo que a unas cuadras frente al mar hay un local donde se ven bikinis a la venta, voy hasta allí y me pongo a mirar — ¿Necesitas ayuda? — Dice un hombre junto a mi alto, moreno, con un moño en la cabeza, solo anda con un short y su torso desnudo. — Necesito un bikini, me gustaría probarme el blanco que está ahí en la esquina — El solo estira la mano para sacarlo, es muy alto con suerte le llego al hombro — ¿Qué haces con esa ropa en la playa amiga? — Me pregunta el divertido al verme así, con traje en una playa — Gracias, reunión de trabajo, se me ocurrió venir y como no quería volver al hotel, preferí comprar al

