— ¡Me gustó mucho el regalo! — exclamó Yams muy nerviosa y temblando. — Ok… — respondió Roling confundido mientras alzaba su mirada hacia el cielo, luego la agacha rápidamente mientras empezaba a reírse — Si ya se, ya me lo dijiste — sonrío mientras miraba a Yams. — Que patético — pensó Yams después de soltar un pequeño suspiro y agachar la mirada — Bueno vámonos… — murmuró Yams muy decepcionada mientras se daba la vuelta y se dirigía hacia los juegos mecánicos ¿Por qué no podía decir esas dos simples palabras? ¿Por qué era tan difícil? Roling la queda mirando y empieza a caminar tomándola de la mano diciéndole con una tierna sonrisa: — Si, aprovechemos el día… Yams lo queda mirando y le sonríe muy emocionada, bueno todavía le quedaba un buen tiempo para poder decirle “Me gustas” ¿Se l

