Familia Alek Pocas veces en mi vida he podido sentir los nervios en mi cuerpo, nunca permití que esa sensación se apoderara de mi cuerpo, no desde la muerte de mis padres, no desde que tuve que aprender a ser un líder, no desde que vi el dolor en los ojos de mi hermana. Todo esto cambio radicalmente en cuanto encontré a una joven peligrosa, con mas ganas de morir que de vivir, con su mirada nublada por tanto sufrimiento, con bastantes marcas en su cuerpo y en su alma. La sensación de conocer a mi bonita, de cada día descubrir mas de ella era algo que me llenaba de felicidad, pero también de nervios, unos nervios que me hacían pensar si cada acción que hacia era la correcta para hacer que la felicidad estuviese presente en esos ojos verdes esmeralda. Mi hermosa luna lo cambio todo, y h

