Guardé el dibujo que ella hizo de mí. Lo hice plastificar y lo guardé en el cajón superior vacío de mi escritorio. Lo iba a poner en un marco. Ella era una artista increíble y siempre me fascinaba cuando entraba en su pequeño mundo. Ella afirma que no sabe lo que estaba dibujando hasta que lo terminó, pero verla crear fue una vista completamente nueva. Sean me había informado cuando me fui por unas semanas que ella había dibujado muchos oscuros. Me permitió entrar en su mente para ver su recuerdo de ellos. Una de ella acurrucada en un rincón o bajo árboles de aspecto oscuro. Eran duros y oscuros, con líneas irregulares y curvas pronunciadas. Eran melancólicos y sombríos, con una sensación de miedo e intensidad que me sorprendió. Hubo uno, en su memoria, que me llamó la atención. Uno de u

