—¿Listo?— —Preguntó Molly. Me volví para mirarla y me sonrojé cuando la vi parada solo con sus pantalones. Ella se rió de mí pero me hizo un gesto para que hiciera lo mismo. Sacudí la cabeza y lentamente me quité los zapatos y las mallas antes de colocarlos sobre la línea lateral. No quería quitarme la camiseta, pero me quité el sostén por debajo y volví a meter los brazos. Preferiría romper esta camiseta que estar desnuda. —Vamos a hacerlo.— Ella sonrió. —Uno, dos, tres-— Dudé en mi cambio y en lugar de eso me encontré observando su forma. Su espalda se rompió y sus piernas se agrietaron, pelaje gris brotando de sus extremidades antes de caer a cuatro patas. Siempre me fascinó el cambio y me pregunté por qué no había cambiado de esa manera. ¿Tenía que ver con mi herencia o Cel era simp

