Jadeé y puse mi mano en su brazo para consolarme. —Esto es horrible.— Él se rió oscuramente. —Me sentí tan destrozado que no sabía qué hacer conmigo mismo. No podía creer que fuera verdad. Fue entonces cuando el Titán Alfa vino a visitar nuestra manada. Siendo un Omega, me vi obligado a servirle. Era un absoluto —Un desastre que apenas podía ver a través de mis lágrimas. Nadie en mi manada lo entendería porque estaban solteros o felices con sus compañeros—. Froté un círculo tranquilizador en su antebrazo con el pulgar. —Lo lamento.— Me sonrió y me dio unas palmaditas en la mano. —Está bien. Se suponía que yo debía preparar las bebidas. Pero lo arruiné. Alfa Titán se enojó , pensé que iba a morir en el acto—. Sé como se siente. Cel se rió de mí. —Literalmente pensaste que te iba a hace

