08 de Junio de 2020, 08:23 P.M. Una sensación de estar cayendo por un precipicio me sacude, me percato que es mi cuerpo intentando que despierte. Abro los ojos en un respingo y lo primero que puedo capturar es la inmensidad de la playa radiante bajo la luz de la luna. «No puede ser ¿Cuántas horas tiene este día? ¡¿Cincuenta?!» Con el ceño fruncido y mis labios arqueados como gesto de desagrado, me levanto y camino hasta la puerta. Salgo al pasillo y camino con sigilo hasta el baño. Lavo mi cara y me observo en el espejo un segundo. Luzco fatal. Parece que entre mi reflejo en el espejo del avión y este momento, han trascurrido veinte años, cuando sólo han pasado poco más de seis horas. Pero me siento cansada, ajada y avergonzada «¿Qué pensará Eliot de mi si se entera lo que ocurrió en

