Capítulo 4

944 Words
Narra Alicia Cuando desperté en aquella habitación tenía un dolor de cabeza muy fuerte, no podía defenderme, ni escapar ya que me tenían amarrada, y por como me sentía estaba segura que perdería. Había escuchado el nombre de Thomas Clark, era un mafioso al igual que yo, muy conocido por ganar una batalla con otro mafioso en la cual él ganó. Yo jamás lo había visto, pero todos decían que era muy guapo, y además de ser temido y respetado. Yo a pesar de todo, era alguien muy distraida, y estaba ahogada con mis pensamientos, cuando Thomas volvió hablar. - Así que amenazaste a Camila, no era pregunta así que supongo que la perra le contó. - Yo no hice tal cosa, le dije un poco enojada. ¿Porque me secuestraste?, pregunte. - Porque quiero que seas la mujer de está casa. - Jaja, suelto una carcajada, eso jamás va a suceder. - Eso ya lo veremos, dice y me deja en la habitación encerrada. Estuve toda la tarde encerrada en la habitación, así que me dedique a crear un plan para ganar su confianza y así poder acabar con sus negocios. Así que mi plan es acatar todo lo que el me diga, así vera que soy obediente y me ganaré su confianza rápidamente, pero debo hallar la forma de ir a mi departamento y buscar mi teléfono. Por suerte tengo dos teléfonos, uno de ellos lo dejo en el departamento para tratar solo cosas de mis negocios, allí podre contactar a Alex, y enviarle un mensaje. Después de aproximadamente una hora llega una mujer de unos cincuenta años, a desatarme y darme de comer. - Señorita le traje la cena, debe de tener hambre, me dijo la señora muy amable. - ¿Como te llamas? - Gloria, señorita, me dijo con un poco de miedo. En ese momento entra Thomas, mira a Gloria y le dice: - Te pago para que trabajes, no para hacer vida social, decía mientras se acercaba a ella. - Lo lamento señor, no volverá a ocurrir, dice la señora con la cabeza agacha. - No deberías de ser tan grosero, Gloria solo estaba siendo amable, algo que tú deberías de aprender, dije bastante molesta, ya que odio que traten mal a las personas con trabajos tan honrados como el que Gloria hacía. Esto de ganarme su confianza será algo muy difícil, si no aprendo a quedarme con la boca cerrada. - Cierra la boca, a mi no me faltes el respeto, me dijo mientras me daba una cachetada. En ese momento yo me levanto de la cama y lo golpeó en sus partes bajas haciendo que él caiga de rodillas al suelo. - Nunca más me vuelvas a golpear, me escuchaste, le grito mientras salgo corriendo de la habitación. En eso me acorralaron cuatro de sus hombres, y uno de ellos me apunto con una pistola. Al ver la pistola, la tomó en mis manos y le doy una patada al hombre en el estómago, derribe a los cuatro hombres sin problemas dejándolos inconsciente. Después siento un disparo, era Thomas furioso por lo que le había echo a él y a sus hombres, lo apunto con la pistola. - Te aconsejo que me dejes ir, si no quieres pagar las consecuencias, dije. - Tu no te iras de esta casa, dijo mientras otros cinco de sus hombres se acercaban a mi acorralandome nuevamente. Los derribo nuevamente dejándolos mal heridos y sin fuerzas de seguir peleando. - Yo no voy a volver a esa casa, le grito furiosa. Thomas me mira sorprendido y enojado al ver que derribe a otros de sus cinco hombres sin esfuerzo. - Creo que ya es momento de que sepas quien soy realmente, Le digo con tranquilidad y mucha frialdad. - ¿Y quién se supone que eres exactamente?, dijo con tono de burla. - Pues yo soy... y en ese momento siento mi piernas débiles, y caigo al suelo. Luego de un rato despierto y me encuentro nuevamente en la habitación, me levanto de la cama y trato de abrir la puerta pero esta no abre. Mi intención fue gritar pero iba a ser inutil sabia perfectamente que este hombre no iba abrir la puerta. Me volvi acomodar en la cama pensando en lo estupida que fui por dejarne llevar por mi enojo, y que estaba a punto de revelar mi verdadera identidad, estaba ahogada en mis pensamientos cuando que alguien saca el pestillo de la puerta, y siento a una precensia a mis espaldas pero me hago la dormida, no tengo interes de enfrentarlo, sabiendo que no eh creado una excusa para la torpeza que iba a realizar hace un momento. - Despierta, me ordena el estupido este, mientras me mueve para que lo haga. - Dejame tranquila maldito infeliz, le digo irrirada, ya estaba cansada. - Tienes que comer algo, es una orden, me dice desafiante. - ¿Quieres otra palisa como la de hace un rato?, lo miro desafiante también. - Vas a comer te guste o no, me dice gritandome. - Y yo te estoy diciendo que no lo haré, no eres nadie para darme ordenes, en el momento que le digo eso me levanto de la cama y me da un fuerte mareo. - Mi niña tiene que comer algo para que pueda sentirse mejor, esa es Gloria que acaba de entrar a la habitación. - Lo lamento Gloria pero no tengo hambre, y en ese momento me vuelvo a desvanecer, pero no caigo al suelo y siento unos brazos sujetandome, trato con mis brazos de pegarle pero es inutil y termino desmayandome nuevamente en sus brazos.
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