Así que se llevaron su collar... Malditos fueran esos desgraciados, debieron tomarlo como un trofeo, el que hizo el ataque debe haberlo tomado para quien lo contrató o para su jefe. Tengo que recuperarlo, ese dije es demasiado importante, es el símbolo de nuestra relación. La rabia que siento ahora mismo no tiene nombre, es tan obscura como el carbón. -Miaw... Bajo la vista al costado de mi silla de escritorio, y me encuentro con un par de brillantes ojos azules, los cuales me observan con atención. Bastet me contempla desde el suelo, alzándose sobre sus patitas traseras y apoyando las delanteras en mi pierna, en un claro pedido de ser alzada. La complazco, colocándola sobre mi regazo y la acaricio con mimo sobre el lomo, lo que la hace ronronear mientras busco el contacto de Luka, mi j

