POV ANDREA
Estoy a punto de graduarme y tengo una barriga enorme, ha sido extremadamente difícil seguir adelante, me enfoqué en ser la mejor de la clase, mantener mi mente ocupada en cualquier cosa que no sea yo, es complicado explicarlo pero sigue siendo una tarea titánica verme en el espejo y que me agrade lo que veo, le dedico a Charlie todo el tiempo que puedo, me sorprende que siendo un niño tan pequeño sea tan inteligente y comprensivo, Stef como siempre es mi sostén, es gracias a ellos que no caí en una depresión, mi mejor amiga siempre me alienta a vestir bien a arreglarme aunque sea un poco, yo lo hago si, pero eso no quiere decir que estoy satisfecha, me duele admitirlo pero la mayoría de las veces me toca seguir fingiendo esa sonrisa a la que me acostumbré a mantener, se que al menos Stef no se la cree, pero no me atosiga con eso, ella mas bien me da mi espacio y me ayuda en todo, así pasó el tiempo y justo ahora nos dirigimos a buscar lo que mi amiga llama “un atuendo adecuado” para ir a recibir mis papeles, no iré a ninguna ceremonia ni baile de graduación, soy sincera al decir que eso no me interesa, puse todo mi empeño en terminar la universidad y lo hice siendo la mejor, no voy a arriesgarme a las burlas ni señalamientos por mi enorme tamaño, tengo casi siete meses de embarazo y a duras penas puedo moverme aun, así que gracias a las influencias de la familia de mi mejor amiga, el decano de la universidad se empeñó “voluntariamente” en hacer una pequeña ceremonia solo para mi ¿estamos claros que Stef y sus padre que por cierto me adoran no tuvieron que ver en esto? No, no lo estoy pero aun así agradezco todo lo que ellos hacen por mi, Larisa y Erick McLara me han apoyado desde que mis padres murieron y eso es algo que siempre les voy a agradecer, lo que nos trae a este momento en el Stef se encarga de elegir una gran cantidad de vestidos, espero que no pretenda comprarlos, en menos de dos meses tendré a Valentina en mis brazos y esta enorme barriga tiene que desaparecer ¿Que haré después con toda esa ropa?…
Mi loca mejor amiga terminó comprando 4 vestidos, también le compro a Charlie un traje que lo hace lucir muy guapo, mi pequeño es admirable de eso no hay duda, es tan maduro para su edad, de su papá no he sabido nada desde que firmó los papeles del divorcio, ha llamado a Charlie un para de veces pero a pesar de mi insistencia el se niega a salir con el, incluso también lo llevo a recibir ayuda profesional, no me perdonaría si resulta herido por mi culpa, cuando le dije a Carl que esperaba a Valentina, Carl me reprochó el haber perdido su ascenso por mi culpa y negó que mi princesa fuera suya, solo colgué el teléfono, para lo que si me ha servido la terapia es para darme cuenta que en realidad nunca conté con el, que hice todo sola, pero a mi me desbloqueó otra inseguridad ¿Por que le hice tanto daño a mi cuerpo? ¿por que lo puse a el antes que a mi? Sigo odiando mi físico, pero he aprendido a amar la mujer que soy ¿Es un avance no?..
…
Tal como lo imagine, Stef se encargó de que mi graduación fuera perfecta, las palabras que el decano dijo sobre mi lograron conmoverme, me gradué con honores y estoy muy feliz por ello, luego de eso fuimos a un restaurante y los McLara se aseguraron de hacerme pasar una noche perfecta, Charlie lucía feliz y solo por eso yo lo estaba, Erick hizo oficial su retiro, dijo que ya era momento de disfrutar junto a Larisa sus logros y que apenas Richard llegara, lo prepararían para tomar el mando que Stef se niega a aceptar, ella ama su puesto y ser abogada siempre fue su sueño y ella asegura que su hermano Richard es el indicado para ser el CEO, me tranquiliza saber que aun falta medio año para eso y que para ese tiempo ya estaré en condiciones para trabajar y que el trabajo lo tengo asegurado gracias a los McLara, el apartamento en el que Charlie y yo vivimos ahora es de Richard y deberemos buscar un lugar propio que este dentro de mis posibilidades, la venta de mis pastelillos es un gran éxito, y gracias a eso he podido ahorrar lo suficiente para la llegada de Valentina y tomando en cuenta que Stef le ha comprado cosas al por mayor, no necesitaré comprarle nada hasta sus quince..
..
Charlie y yo aprovechamos el día y salimos a buscar una cuna para mi nena, me escabullí sin que Stef supiera a donde por que quería ser yo quien la comprara y ella se empeña en no dejarme gastar mis ahorros, se que ella tiene lo suficiente, pero todo lo que tengo y hago es por mis hijos y quiero que ellos lo sepan, agradezco infinitamente todo lo que mi mejor amiga hace por nosotros, pero no quiero seguir abusando de su amabilidad, faltan dos semanas para tener a Vale en mis brazos y no puedo esperar, ansío su llegada, luego de un gran esfuerzo de mi parte para buscar la cuna por todo el centro comercial, encontré la indicada, costaba un poco mas de lo que yo quería gastar, pero me enamoré apenas la vi, pedí que la llevaran a casa y Charlie y yo fuimos por un helado, no podía negar que pasé un día genial con mi pequeño hombrecito pero los pies estaban matándome, pedimos el helado y charlamos un poco sobre su escuela, cuando estábamos por irnos un intenso dolor atravesó mi espalda baja
-¿Que pasa mami? ¿estas bien?- quiso saber Charlie preocupado, iba a responderle pero no podía siquiera hablar -Llamare a tia Stef- dijo y lo hizo, aun con dolor y todo podía escuchar a mi amiga refunfuñando por no haber esperado por ella
-Ya pasó cariño, bajemos a esperar a tu tia- le dije tratando de sonar calmada, no quería preocuparlo mas, el asintió y despacio caminamos al ascensor, tenia miedo, miedo de todo, mi cara lucía tranquila, pero por dentro temía que algo pasara antes de que Stef llegara, estábamos en la planta baja, ya casi para salir del centro comercial cuando otro dolor llego aun mas intenso que el primero, sujeté mi vientre y respire hondo, había llegado el momento, mi pequeña llegaría antes de lo planeado y agradecía haber comprado su cuna, no se cuanto tiempo ha pasado, tampoco se si Stef de repente adquirió poderes de teletransportación pero la vi correr despavorida hacia nosotros
-¿Como estas? ¿por que no me avisaste que vendrias? ¡Por favor dime que estas bien!- hablaba rápidamente
-Estoy bien, solo que Vale decidió llegar antes ¿Podrias llevarma al…? ¡ARGH!- grité intentando ahogar mi propio grito, vi el miedo en los ojos de Stef y de Charlie, respiré nuevamente con profundidad -Llévame al hospital- dije con urgencia, trataba de mantener la calma, Charlie estaba muy nervioso y yo no quería que mi pequeña naciera en medio de un centro comercial
-¿Puedes caminar?- Asentí en confirmación y a paso lento empezamos a salir del lugar, en el camino, le dije a Charlie que su hermanita iba a llegar pronto, que debía estar tranquilo y obedecer a su tía en todo, no sé cómo hizo Stef para traernos al hospital a salvo, pero aquí estamos Erick y Larisa adquirieron los mismos poderes que mi amiga, y ya estaban aquí -¡Mamá, papá! Gracias por venir ¿podrían hacerse cargo de Charlie un rato?- Les decía a ella, mientras unas enfermeras llegaban a mí, me sentaron en una silla de ruedas, y luego pidieron a Stef que nos siguiera, no me extraña que ella ya tuviera todo listo para este momento de un momento a otro, ella sostenía mi mano mientras el doctor me decía que pujara, mi mejor amiga me decía al oído que yo podía, y aguantó como campeona los apretones en sus manos y mis gritos de dolor, pero todo eso valió la pena cuando escuchamos el llanto de Valentina resonar por el quirófano, dicho por ella y confirmado por mi, acercaron a mi bebé y la pusieron en mi pecho, era perfecta, parecía como si alguien hubiera tomado un marcador rojo y hubiera dibujado círculos en su cabeza, evidentemente había heredado eso de mí, Stef y yo llorábamos de felicidad..
…
-¡Bienvenida Valentina!- decía Charlie mientras la sostenía en sus brazos, sentado en el sofá de la habitación junto a Stef
-Es preciosa Andy- dijo Larisa con una enorme sonrisa
-Felicidades Andrea, cada vez falta menos para que la empresa goce de tenerte- dijo Erick sonriente …
…
Todo era felicidad, por un tiempo los problemas salieron de mi mente, Charlie estaba realmente feliz con su hermana y ella era una pequeña muy tranquila, dormía la mayor parte del tiempo, cuando cumplió dos meses, me vi en la necesidad de contratar una enfermera para que la cuidara, y también de por fin empezar a trabajar, fue difícil en muchos aspectos, principalmente tener que dejar a mi hija sola por horas, ahora sería oficialmente la asistente del CEO, de ese modo iba a aprender todo lo que necesito para aspirar a otro puesto mejor y con eso mi gran tormento.. vestir ropa de oficina, ese era un enorme conflicto, claro de Stef se encargo de traerme infinidad de prendas, prendas que a una mujer como yo… no le quedaban nada bien, mis pechos ahora eran mas grandes, mis caderas y trasero también, por lo que decidí empezar con una rutina de ejercicio ¡pero eso no ayudaba! al menos no ante mis ojos, Stef se empeñaba en mentirme, diciéndome que me veía bien, yo solo sonreía, sabia que no era cierto pero también que no lo hacia para burlarse de mi, si había perdido algunos kilos, pero mis caderas seguían siendo enormes…
Un día, estaba preparando todo por que íbamos a celebrar que Vale cumplía 4 meses de haber llegado a nuestras vidas, Stef y Charlie salieron a comprar lo que hacia falta y yo aproveché que Vale dormía para tomar un ducha rápida, cuando ya estaba terminando la escuché llorar, me envolví en una toalla, no era tan grande como me gustaría, pero fue lo primero que encontré, corrí a la habitación y casi me muero del susto, un hombre tenia a Vale en sus brazos, mi mundo amenazó con derrumbarse, ni siquiera me preocupé por estar prácticamente desnuda, mis ojos se llenaron de lagrimas, pero en mi mete pensaba una y mil maneras para hacer que dejara a Vale y poder atacarlo, el me recorrió de pies a cabeza con sus cejas fruncidas
-¿Quien eres tu y que haces en mi casa?- me dijo sin soltar a Vale, yo no sabía que decir, tampoco procesaba sus palabras, el me veía esperando un respuesta, de mi boca no salía el mas mínimo ruido
-¡Llegamos!- gritó Stef, ninguno de los dos nos movimos, sentía su intensa mirada sobre mi, por instinto lleve mis manos a mi cuerpo para según yo cubrirlo
-¡¿Pero que esta pasando aquí?! ¡¿Richie?!- habló mi mejor amiga…