- Victoria – la llamó caminando hacia ella, pero no obtuvo respuesta – mi amor – la sujetó de los hombros para voltearla y la imagen que vio lo dejó sin aliento, ella no estaba de pie, estaba colgada desde el techo, con el pecho atravesado por una daga y todo su cuerpo manchado de sangre, sus ojos sin vida lo observaban - ¡noooooooooooo! – gritó con todas sus fuerzas y gracias al cielo en esos momentos se despertó, estaba en la cama sudado y agitado, acababa de tener la peor pesadilla de toda su vida. Victoria se despertó por el grito y lo vio. - Amor – le dijo acariciando su rostro que lo notó empapado - ¿estás bien? – el la observó, aun no salía de su estado de conmoción, se perdió en sus ojos azules unos segundos y la abrazó con desesperación, casi sofocándola y comenzó a llorar, ella

