Valentín regresó a la sala luego de hablar con su mujer, se sentía perdido, como si estuviera en una pesadilla porque lo que Victoria le había contado era muy impactante. Todos habían pasado al comedor para cenar, y él tenía que disimular hasta saber qué hacer. - ¿Todo bien? – le preguntó Patricio al verlo, él sonrió. - Si – mintió – las niñas quieren hacer una fiesta el sábado y me lo consultaba. - Que extraño – dijo su cuñado – por lo general mi hermana no te consulta nada – Valentín lo miró fijo. - Estamos intentando trabajar en equipo – aclaró, el hombre asintió. - Tío una pregunta – dijo Rubén - ¿Puedo salir con Irina? – Valentín lo observó serio – no es mi prima así que no tiene nada de malo y es linda. - Eres grande Rubén – dijo serio – no voy a decirte que hacer, vos sabrás l

