La mañana no es incómoda. Theo se queda en mi apartamento hasta que falta una hora para que yo tenga que salir a mi reunión con mis amigos, y a pesar de que él no me ha confirmado que vendrá conmigo, pienso que lo hará y que solo está yendo a su apartamento para cambiar su ropa ya que no quiere ir con la de su trabajo, no obstante, cuando le digo la hora en la que saldré, él se detiene frente a la puerta, se gira hacia mí, sonríe y niega con la cabeza. —Aldair, no iré. —Pensé… —También tengo cosas que hacer —dice —nos vemos después, diviértete. No parece molesto cuando abre la puerta y sale del apartamento, y a pesar de eso, una parte de mí quiere insistir en que puede venir conmigo a conocer a mis amigos, pero otra parte de mí se niega a hacerlo. Sí, somos novios, no obstante, eso no

