Fui a recoger mi vestido de novia hoy me lo entregarían así que decidí pasar yo por el a que lo enviaran a mi departamento, estoy mas calmada, ya son mas o menos las ocho de la noche, no he ido a mi departamento ni mucho menos a la de Daniel, necesitaba pensar, estoy en una cafetería mi mente divaga, y de repente recuerdo la forma en que me hablo a Daniel cuando entre a su oficina, nunca toco cuando esta allí, soy su prometida siempre me lo vive recordando, y hoy repentinamente me reprocha y me dice que por que demonios no toque su maldita puerta. No me molesto tanto su tono de voz, si no la forma en como me lo dijo y delante de quien me lo dijo, suelto un suspiro termino de tomarme aquel chocolate caliente, la noche esta muy fría, pero no hay nada peor que tener el alma como un rompecabe

