Valentina. . —Abuela, salgo por la torta, la trajeron. —Si, sigo acomodando aca. —voy corriendo a la entrada por la torta, ya hay varios compañeritos de la escuela con sus papás y hermanitos, como no tenemos familia allegada y que al fin pudimos hacerle cumpleaños invitamos a todos. —Hola, disculpa si tarde. —No pasa nada, no sé si vas a poder, espera que le digo a mi compañero que me ayude porque no vamos a poder. —Amor ayúdame. —entramos la torta enorme, mi abuela y su exageración—. Ahi, con cuidado. —Guíame porque no veo el soporte. —Aca, eso, quedó bien. —Que hermosa que estaaaa, gracias. —Bien, que disfruten. —Muchas gracias. —voy a la cocina sonriendo, estoy re feliz de poder hacerles sus cumpleaños—. ¿En qué las ayudo chicas?. —Puedes ir a ver el tema de las sorpresitas,

