-Buenos días Carla, me ha llamado el rector. -Buenos días Ayleen, sí, pase por favor a la oficina de la derecha, dijo la secretaria. La chica educadamente contestó de igual manera, ella estaba un poco nerviosa, no tenía idea de por qué la llamaban a rectoría; al entrar a la oficina, cuál fue su sorpresa que estaba Liam Hendrich sentado en el sofá de la oficina del rector. -Buenos días Ayleen, me encanta verte mejor, después de la caída por las escaleras, Liam me ha contado sobre el incidente que tuviste, ahora los dejo solos para que puedan hablar. -Gracias señor Steel. Contestó la chica un poco confundida. -Hola hermosa, ya deseaba un beso, dijo el hombre poniéndose de pie y dando un suave beso en los labios de la chica. -Yo también deseaba verte, hoy no me gustó la idea de que Anto

