XXXV Capítulo 35: Una dulce luna de miel. KIARA CRAFT Solo veía turistas y realmente nadie estaba observándonos, todos estaban ocupados en sus cosas. Pero sí había sentido que alguien estaba observándome. Raro. Nos dirigimos al ascensor, cuando de repente alguien se acercó a nosotros, no le hicimos caso después de todo habían muchos visitantes, pero todo fue en cuestión de segundos. Apenas pestañé cuando en un ágil movimiento el cuchillo traspasó mi abdomen y yo gemí de la impresión llevando las manos a la herida sin poder asimilar qué había acabado de pasar, solo dolía y mucho. El hombre enmascarado del ataque salió corriendo, todo pareció volverse en cámara lenta, Ángelo me miró y yo comencé a temblar enseñándole la palma de mi mano ensangrentada. Iba a morir. Sabía qu

