POV Kairon
Kairon caminaba hacia la sala de consejo en el Palacio Principal por el jardín exterior en el frontis de la edificación. Había ido a su habitación a refrescarse un poco. Desde hace unos días se sentía mareado y con náuseas.
Mirando en todas direcciones, se decidió por la salida privada del palacio del león para estirar un poco las piernas y relajarse con el aire fresco después de estar en audiencias todo el día. Estaba agarrotado de estar tanto tiempo sentado.
Al llegar a las puertas del palacio principal, vio a lo lejos el carruaje de la familia imperial preparado para partir por lo que se acercó un poco más para distinguir mejor la situación.
- ¿Yaina? - dijo en voz alta sorprendido cuando vio salir a su compañera del palacio de los Lirios escoltada por Arak. La observó saludar a los caballeros y subir al carruaje. Pudo ver como el carruaje avanzaba para tomar el giro rodeando la gran fuente y recorrer la avenida para salir de la ciudadela imperial.
- ¡Majestad! - dijo un guardia saliendo de los cuarteles de los caballeros a la derecha de la entrada al palacio central con sello del color del palacio de la emperatriz - ¿Necesita algo, majestad? Se quedó observando...
Kairon hizo un gesto indicando el carruaje que se alejaba.
- ¿La emperatriz saldrá del palacio? - le preguntó.
- Si, majestad. - le dijo después de revisar unos papeles que llevaba en una carpeta - Sir Arak informó hace ocho días que la emperatriz iría a una fiesta de té de la marquesa Aeros. Se hicieron los arreglos internamente ya que aún no hay un segundo mayordomo que sirva en el palacio de los Lirios. Sir Arak coordinó todo debido a que no se recibió respuesta desde el palacio del león.
- Ya veo… - le dijo con voz calmada, aunque estaba enfadado por estos imprevistos cada vez más frecuentes referidos a su esposa. Primero la mudanza hacia el palacio, las reuniones, la doncella, los guardias, ahora la administración del palacio la que aún no se le había entregado ¿Pasaba lo mismo con la administración de la ciudadela y los caballeros?…
- ¿Quién ve la coordinación de las salidas?
- Se recibe la programación diaria de las actividades de sus majestades por parte del secretario Torne al amanecer de cada día. En el caso del palacio de la emperatriz debería hacerlo su secretario personal quien gestiona su agenda de manera separada. Si para una actividad agendada se debe preparar algo anexo como comida o equipaje es el mayordomo del palacio respectivo, en este caso el segundo mayordomo, quien envía el detalle de lo que se preparará solicitando el apoyo necesario tanto de criados como trasporte. Si la actividad requiere salir al exterior de la ciudadela, se coordina con los caballeros de turno para los aspectos de seguridad y protección y se informa a los establos para que preparen los carruajes y caballos de acuerdo con el tipo de actividad en específico.
- Gracias por la aclaración. - le dijo felicitándolo por su preparación - Por favor, pide al comandante de guardia en turno que me lleve personalmente una copia de la agenda de la emperatriz que se envíe diariamente por el secretario mientras esté pendiente la elección del personal.
- Sus órdenes, majestad. - le dijo inclinándose mientras Kairon entraba al palacio principal donde lo esperaba el secretario de pie junto a la entrada del salón del consejo en el segundo piso.
- Majestad. - lo llamó preocupado - el consejo lo está esperando.
Kairon lo miró con los ojos brillando intensamente.
- ¿Quién sirve a quién? - le preguntó molesto lo que hizo que se callara - ¿Por qué yo debo correr por los nobles flojos y cómodos? Olvidas a quién sirves, Barón y ya me está molestando. - Lo vio bajar la cabeza tenso - ¿Por qué no se me informó que la emperatriz saldría del Palacio? - gruñó.
- Yo, yo... - tartamudeo - pensé que no era necesario informar una salida a una fiesta de té a su majestad considerando la situación sanitaria, yo…
- ¡¿Otra vez decides por mí?! - le gritó furioso haciendo que varios transeúntes los miraran sorprendidos - ¿Quién te da el derecho de decidir qué información debo o no saber en mi propio Palacio? ¿Eres el emperador acaso? - lo vio toser aterrado debido a las estelas que comenzaban a extenderse en el lugar - ¡Maldita sea! - gritó furioso - Prepara un carruaje para que esté listo para partir a la fiesta de té en cuando termine esta reunión. Iré a recoger a mi esposa. Dile al ayuda de cámara que prepare mi ropa.
- Sus órdenes, majestad. - le dijo el barón inclinando la cabeza.
Esto no iba a ser sostenido en el tiempo.
Ya no podía hacerlo más.