108. Cara a cara POV Serena El vuelo de regreso a América se siente como un sueño que se resiste a desvanecerse. Hace apenas unas semanas crucé este mismo cielo con el corazón hecho añicos y las manos vacías, llevando solo una pequeña esperanza que crecía en mi vientre. Hoy regreso con una madre recién encontrada, un prometido y dos vidas diminutas aferradas dentro de mí. El motor zumba constante, un ruido mecánico que, de alguna manera, me tranquiliza. Desmond aprieta mi mano con una mezcla de fuerza y ternura. —¿Estás nerviosa? —me pregunta, sin apartar la vista de mis dedos entrelazados con los suyos. —Un poco… pero con Roger y contigo al frente, sé que todo saldrá bien. Lo veo morderse el labio; su gesto, por pequeño que sea, dice más de lo que él dice con palabras. Hay en él un

