Pero la espina que queda clavada en mi corazón desde su primera propuesta: la desconfianza de que todo se trate de un gancho para tenerme cerca de él. Pero, debo reconocer, que ya no me asusta tanto. Me recuesto en la cama, y no puedo evitar imaginar lo que sería estar en sus brazos, en su cama. Desmond Saint-Claire es el hombre más intrigante que he conocido: atractivo, magnético, sensual. Millonario, hombre de mundo... se podría decir que es el hombre perfecto, aunque sé que la perfección no existe. ¿Qué secretos ocultas detrás de esa fachada impecable, Desmond Saint-Claire? Suelto un suspiro largo y silencioso. Tal vez, nunca lo sabré. ***** POV Desmond El sol ya comenzaba a esconderse cuando Gregory y yo hicimos una pausa en medio del juego. Apoyados contra la pared de la cancha

