18. Quítate la ropa POV Serena Quedo inmóvil, atrapada entre la sorpresa por las palabras de Riddell sobre mi nuevo cargo y la furia que chispea en los ojos de la mujer que tengo enfrente. Esa mirada afilada me recuerda a un halcón evaluando a su presa, midiendo la distancia para atacar. Su perfume —dulce, profundo, caro— me envuelve con un aroma invasivo, como si intentara dejar su marca en el espacio que ocupo. —Soy Serena Summers —me presento, esforzándome porque mi voz suene firme, aunque por dentro siento la presión de su escrutinio. —Estoy aquí por el puesto de pasante. Ella me observa de arriba abajo, deteniéndose con descaro en mi ropa, en mi postura, en cada detalle. Sus labios se curvan apenas, pero no es una sonrisa: es un gesto de evaluación, de juicio. —¿Pasante? —su tono

