El contrato

1195 Words
Alessia —¿Cuánto te debe mi hermano?—Pregunté El hombre se inclina, me mira y pone su mano en mi muslo. —Estoy buscando una mujer que me satisfazca esta noche, puedes pagarme de esa manera, ¿Qué te parece? Le quito la mano de mi muslo y le doy una bofetada en la cara. —¿Crees que mi hermana es una de tus putas? Prefiero que me mates a que le quites la virginidad.—Habló André. Ese hombre se acerca a André y mirándome le da un puñetazo a mi hermano. —Si me das otra bofetada, mato a tu hermano—Dijo ese hombre mirándome con enojo. —Solo diga la cantidad, haré que lo reciba. —Tu hermano ha estado jugando desde el jueves por la noche, no sabe lo que significa parar, lo que me debe no me interesa, propongo que hagamos un contrato—Lo miré extrañada. —¿Qué tipo de contrato?—Pregunto Él toma su móvil de su bolsillo y llama a alguien que pronto le atiende. **—Buenas noches señor Mancini, ¿cómo puedo ayudarle?—Escuché **—Massimo, necesito que envíes ahora mismo ese contrato que te pedí que hicieras hace dos semanas, lo necesitaré en este mismo momento.—Dijo el hombre Rápidamente me tenso cuando escucho el nombre de Massimo, era el nombre del hijo de mi jefe, pero no creo que sea la misma persona ¿O si?. **—No hace falta que vengas hasta aquí, solo envíamelo ahora por e-mail, lo imprimo en mi oficina.—Seguía hablando Sale de la habitación, dejando a cuatro secuaces armados con nosotros. Luego de un rato el volvió a la habitación donde estábamos y se sienta mirándome, tenía una mirada penetrante, pero era rabia lo que sentía yo sabía que él solo me veía como un trozo de carne, eso me hacia sentir desnuda ante esos ojos verdes claros que me fulminaban. Otro hombre viene y le entrega algo y me habla. —Ven conmigo a una habitación. —No consentiré que toque mi cuerpo—Dije —No te voy a tocar a la fuerza, no soy ese tipo de hombre—Me contestó Me levanto y mi hermano me mira preocupado. —Alessia, no aceptes ningún acuerdo, no hagas lo que él quiere, no siempre puedes corregir mis errores.—Me acerco a él y lo abrazo. —Eres todo lo que tengo hermano, no puedo dejar que mueras. Los dos lloramos y ese hombre me toma de la mano y me saca de allí. Entro en la habitación y me seco las lágrimas. —¿Qué quieres?—Le pregunto al hombre Tira unas hojas sobre la mesa, me dice que me siente y que lo lea todo. Tomo las hojas, comienzo a leer página por página, me vuelvo incrédula con todo lo que estoy leyendo ahora mismo. —Aquí está diciendo que quieres una esposa por contrato, por dos años. —Sí, sé lo que está escrito allí, fui yo quien mandé hacer este contrato Bela, ¿Qué quieres saber?. —No acepto hasta que sepa el valor que debe mi hermano y, por favor, deja de llamarme Bela, de lo contrario te llamaré Bestia. Él le pide al mismo hombre de antes que traiga el valor exacto de lo que mi hermano hizo en deudas, debiendo al casino. Toma el recibo y me lo entrega, cuando veo que la cantidad es cercana a un millón de dólares, bajo la cabeza, triste y le contesto. —Acepto este contrato. —Bien, así que firma.—Dijo mientras me entregaba un bolígrafo. —Antes necesito que cambie algunas de sus cláusulas.—Le dije —Está bien, Bela , primero dime y te diré si quiero cambiarlo o no. —No me casaré contigo en la iglesia, Bestia, no quiero una fiesta y mucho menos que la gente sepa que soy tu esposa en este período de dos años, como dice en el contrato. —¿Solo eso?—Preguntó. —También quiero que no me toques, sin mi consentimiento, el hecho de estar casada contigo no significa que puedas hacer lo que quieras con mi cuerpo. —¿También quieres que duerma en una habitación separada de la tuya?—Preguntó siendo sarcástico. —¡Sí! Lo quiero—Contesté —¿Crees que me voy a casar contigo para convertirme en sacerdote? En cuanto a lo que pediste antes, estoy de acuerdo, pero no estoy de acuerdo en dormir en habitaciones separadas, te doy un mes para acostumbrarte y perder tu virginidad conmigo, ya que seré tu esposo, en cuanto a casarme en la iglesia, si tú que eres la mujer no quieres, no tengo que oponerme a eso.—Habló. Respiro aliviada de que acepte que el matrimonio sea solo civil, pero al mismo tiempo me asusto con el plazo que él me ha estipulado para que me entregue a él. Miro y veo que pone una observación al final, diciendo que no puede herir a mi hermano ni matarlo. Después de los cambios, firmo y le pido que firme. Él lee todos los cambios por escrito que puse. —¿Estás cursando abogacía?—Me pregunta —¡Sí! Así que espero que aceptes que siga trabajando y estudiando. —No te quitaré lo que ya hice, pero tienes que cumplir con todo lo que está en el contrato, especialmente a ser fiel solo a mí, sin juegos y sin tener amigos hombres, ¿entiendes?. —No te preocupes, tendrás una esposa fiel en estos dos años.—Dije Él se levanta y se dirige hacía mi , se inclina, fijando su mirada con la mía y me da un beso en los labios. —Dentro de dos días, mi chofer te recogerá, tienes exactamente dos días para empacar tus cosas para mudarte a mi casa. —Pero no te di mi dirección. —Bela, hay muchas cosas sobre mí que no te imaginas, no necesito tu dirección, sé dónde vives. Mañana pondré a tu hermano a trabajar conmigo, le daré un trabajo y te prometo que mientras estés casada conmigo, no te faltará de nada.—Habló. Salgo de la habitación y voy donde mi hermano salimos del casino y nos vamos a casa. •••••••••• Adriano Salgo del casino y conduzco hacia mi mansión, me ducho y pronto me acuesto en mi cama, pensando en esos ojos azules y en sus suaves labios, pronto vuelvo a mi mismo porque alguien toca mi puerta abro y es una de mis putas. —Adriano, estoy loco por sentirte dentro de mí—Habló la prostituta de lujo. —Manda a todas tus amigas que se vayan de mi mansión mañana, Sam te pagará una buena cantidad, no vuelvas más, se acabó la vida fácil para ti, cierra la puerta cuando salgas, estoy cansado. Mary está perpleja al ser despedida e intenta seducirme, me levanto maldiciendo y la empujo fuera de la habitación. ••••••••••
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD