Tyler bajó las escaleras cerca de las diez. A pesar de ser un fin de semana, él ya estaba perfectamente vestido y listo para salir, pues en su mente había muchas cosas que quería hacer ese día. Llevaba la sudadera en una mano y en la otra las llaves de la moto junto con su cartera. Continuaba repasando en su cabeza lo que podría necesitar y no se percató de su familia hasta que se encontraba en medio de la sala y sus padres lo observaban con esas miradas molestas y de decepción como lo hacían siempre en las últimas semanas. Se aclaró la garganta antes de hablar. —Buenos días. — ¿A dónde vas? —cuestionó su papá. —Al cine con mis amigos. — ¿Qué amigos? — ¿Importa eso? Si te lo preguntas la respuesta es sí. Mi novio también estará ahí—Su padre se puso de pie de un movimiento y caminó hac

