Más que una mascota
A veces nuestro mejor amigo no es un humano, puedes ser un animal muy singular, es que la unión que podemos tener con ellos es tan única y comprensible. No conozco a alguien que se capaz de amar como ellos, ya que tiene un amor demasiado especial, en lo personal las mascotas que he tenido me han demostrado un devoción de amor y protección a mi persona de un nivel tan alto.
Recuerdo que el primer animalito que pasó por mi vida fue un perico, si un ave que era tan bonito al volar y jugar conmigo, cuando está en soledad la casa de mi infancia, siempre estuvo para mí hasta que dio su último vuelo para alejarse de mí porque su hora de partir se acercaba. El siguiente fue un perrito de una r**a Cocker spanglish era hermoso, siempre me hacía compañía en cada disfunción que pasaba en mi casa en la adolescencia, me ayudó mucho al comprender mis situaciones que pasaba, ayudándome con mi primer amor; me dolió cuando se lo llevaron pero necesito ayudar a alguien más como yo en ese momento, de vez en cuando recuerdo su presencia y su mirada de amor, que pensaba jamás ver en otro perrito. En una perdida que tuve muy fuerte de un ser querido, no tenía mascota ni un ser humano que comprendiera mi dolor ya que cada dolor es diferente para cada persona, esa vez un gato se acercó a mi ronroneando, tratando de calmar mi pena, a pesar que fue corto el tiempo que estuvo conmigo me hizo sentir tranquilidad. No tuve otro consuelo más que yo, hasta que llegó un Chihuahua en mi última fase de adolescente a adulta, con el sufrimiento de lo es dejar de pensar como una niña a las responsabilidades que enfrentaría, el dolor de la traición, el temor de fracaso y siempre tener la ansiedad que todo sea un éxito; en cada noche que lloraba está ahí para mí secando mis lágrimas con su lengua y acurrucándose en mi cerca del corazón, era una acto de decirme que estaba contigo cuando los demás me hacían a un lado, siempre buscaba la manera de motivarme y sacarme una sonrisa, estando en esos fracasos y en éxitos todo momento que le fue posible, siempre tratando de ver por mi bien a pesar de ser de la misma especie.
A mi punto de vista tengo que admitir que creo que todos necesitamos una mascota para cada fase de nuestra vida, ya que así tenemos una compañía real y leal, que siempre estará ahí cuando necesitamos. Todos necesitamos algo pero ni sabes que es, al igual que vivir sin algo, tal vez necesitas amor o un objeto, etc., pero una mascota te llena el vacío que tienes en el alma y de paz de la angustia que lleves en ella, hacen que el corazón se sienta feliz.
Yo siempre veré a los animales más que una mascota, ya que son nuestros amigos por el resto de sus vidas.
Los calcetines perdidos
¿Quién no perdió un calcetín de niño?, yo sí y varias veces al jugar a las aventuras de querer ser como Peter pan, donde uno nunca crecía en neverland, jamás creía que un día el perder calcetas se volaría un acto molesto de adulto, que al soñar en vivir aventuras, sería solo un recuerdo enterrado, por un sueño de vivir sin estrés.
Que los regaños de mamá, al crecer sería un dulce recuerdo al ya no estar con ella; el perdón de una travesura, ser volvería de uno de un trabajo de esfuerzo que no llega a las expectativas, la felicidad de ser un niño sin preocupaciones, al ser uno con problemas de los sentimientos del amor, pérdida y traición.
Los dulces se volvieron cigarros, los abrazos una medicina, el mal dormir de las pesadillas una necesidad para escapar; extraño ser un niño con calcetines nuevos que siempre perdía. Nunca olvidaré lo que me dijo mi abuela una vez:" Ojalá pongas atención a las cosas que disfrutas, antes que se acaben", ahora cambiaría a un
"Ojalá que cuando me pongas atención todavía me importe" hacia alguien, ya que disfrutar y pensar en un sueño es cosa de niños. Cada vez que no encuentro un calcetín me desespera, en vez de niño que era una nueva aventura en su búsqueda.
Ojalá perdiera mis calcetines y me llevaran a neverland, y nunca regresar de la pesadilla de vivir como un adulto. Lo último que espero son esos calcetines que perdí de niño, que vuelvan a mí como sueños que me lleven a mi fin.
Cachivache
Yo puedo hablar muy bonito y todo pero si tú me llegaste a decepcionar créeme, yo puedo pasar a tú lado como si nunca te hubiera conocido, como si la historia que escribimos nunca existió, porque si estás enamorado no hay otra persona, fin. Llegaste, desordenaste mi vida y te fuiste sin voltear atrás, lo tuyo no era amor, más bien era turismo emocional; por que no era mi culpa y tampoco fue la tuya cuando yo arruine todo, cuando en realidad fuimos los dos. Y no es tu culpa que no pueda ser lo que necesitas o lo que yo necesite, no se supone que teníamos que completarnos, pero no funciona si ninguno tiene filaucía; no voy a negar que lo vivido contigo fuera algo muy fetén, pensé que era toda la situación correcta, pero las personas como tú no pueden volar conmigo al paraíso infernal que es mi vida, sé que todo lo que soy me define como un objeto que me diste, era algo raro como yo, que no sabías como se comprendía, al igual que yo y no te explique cómo era amarme.
Sé que lo que vivo o es algo celestial, es más como un archidriche y estoy bien con eso, así que gracias por el detalle que llevo ahora conmigo, que me recuerda lo que soy, y estoy bien con ser un cachivache.