Pov Malika
Después de que mamá se fuera, todo quedó en silencio, Agatha dijo que debíamos de guardar valencia por qué había lobos malos fuera y que si nos encontraban nos matarían.
Eso fue suficiente como para que nos quedáramos en silencio, pero afuera se escuchaban gritos y aullidos. Me levanté del piso y me dirigí hacia Agatha la miré y ella me extendió su mano, yo la agarre y me senté junto a ella.
-por qué los lobos le hicieron eso a Tania, ella era buena. Dije con lágrimas en mis ojos.
-Malika, los lobos son malos, esa es su naturaleza, no miran quién es bueno o malo, ellos matan sin una razón. Dijo limpiando mis lágrimas que caían por mi mejilla.
Detrás de la cañada se escuchó un ruido poniendo alerta a Agatha, ella se levantó y se asomó por la ventana que daba así donde provenía el ruido. Ella retrocedió y tomó la mano de Malika.
-Malika, prométeme algo sí. Dijo la anciana mirándome.
-qué cosa Agatha. su mirada me decía que tenía miedo.
-que protejas a la aldea, y que te convertirás en una gran líder.
Malika no pudo responder, ya que se vio interrumpida por un gran estruendo, ella levanto la vista, la pared de la parte trasera de la cabaña se avía abierto, algo lo avía hecho, en lo oscuro de la noche, lo único que pudo ver fueron unos ojos de color rojo y detrás unos de color violeta.
Agatha se puso frente de Malika. Y fue allí cuando aparecieron, era un hombre y un lobo n***o, los niños se asustaron, algunos comenzaron a llorar, Malika retrocedió del miedo cayendo sobre su trasero.
El hombre era alto y delgado, de cabello plateado, él extendió su mano en el aire y Agatha se separó del suelo llevando sus manos a su cuello. El hombre miró a Malika.
-por fin te he encontrado, pequeña rata. Dijo el hombre acercándose a ella.
Volvió a mirar a Agatha
- estás vieja, ya no sirves. El hombre movió su mano y el cuello de Agatha sueño ella calló al piso ya sin vida
Los niños gritaron, era su fin, este hombre los mataría al igual que a ella.
- no los necesito con vida, así que, qué tal si jugamos a un juego.
-si son un número impar los mato a todos, pero si no lo son solo mataré a la mitad.
El hombre comenzó a contar. Él llegó a contar 11.
- malas noticias para ustedes, claro, jaja. Morirán todos, pero tú irás primero. Dijo señalando con el dedo a Malika.
Ella solo lloraba, no podía hablar. Se acercó a ella, la tomó del brazo y se puso detrás de ella, poniéndola enfrente de los demás niños, él colocó una daga en su cuello.
-bien despídanse de su amiga. Dijo el hombre y sin pensarlo dos veces le cortó el cuello a la pequeña Malika.
- él estará contento al saber que ya estás muerta pequeña rata.
La tiró a un lado, él escuchó ruido fuera.
-mierda justo en la mejor parte, vámonos. Se dio la vuelta, salió de la cabaña, pero antes de irse dijo chasqueo los dedos.
Y la cabaña empezó a arder en llamas. El hombre se dio la vuelta y desapareció junto al lobo en la oscuridad.
Malika yacían en el piso sus ojos verdes oliva que siempre brillaban, ahora eran de un color gris.
Pov Celestia
Que estaba pasando no podían apagar el fuego, antia dijo que era obra de un brujo.
Pero lo único él lo que pensaba era en la forma de poder entrar
-Celestia, no puedes entrar, lo haré yo. Dijo dante
Luego vi su espalda alejarse. Él y tres más se abrieron paso entre la gente
Yo solo me quedé mirando como él tiraba de una patada, la puerta me paró y esperé a que salieran vi como dos de los hombres que habían entrado junto a él salían con los niños.
No vi a Malika, me acerque Aine tomo mi hombro la miré, pero ella miraba Hacia la cabaña, sus ojos se llenaron de lágrimas al volver la mirada, vi como alguien salía de las llamas con el cuerpo de Agatha ya sin vida. Los gritos y llantos se comenzaron a oír. Detrás salió Dante con un pequeño cuerpo entre sus brazos y me acerqué y al verlo a los ojos él mostraba tristeza cuando extendí mis brazos para sujetar el cuerpo, la vi era mi Malika, ella estaba. Cubierta de su sangre, caí con ella de rodillas al piso.
-no Malika, mi niña despierta por favor. Dije entre lágrimas sosteniendo la herida en su cuello.
Por qué diosa, porque me pasa esto a mí, no te la lleves, era lo que resonaba en mi cabeza
Aine se acercó a mí y tomó a Malika. Yo solo la miré.
-aún está aquí, mira, se está curando. Dijo ella, yo solo miré su cuello, el cual se estaba curando.
-déjame encargarme de ella, creo que la diosa está de su lado querida. Ella tomó a Malika y se dirigió caminando a su cabaña.
La seguía- Dante estaba a mi lado sosteniéndome. No podía imaginarme que haría sin ella
Vi a Aine entrar, cerró la puerta y esperamos afuera. Solo se escuchaba como hablaba, tal vez estaba conjurando.
Luego de dos horas salió me miró
-ella está bien entra. Me dijo, no lo dude y entre.
Mi niña estaba sobre la cama con vendajes. Me acerqué a ella y la acaricié. No podía parar de llorar.
-Celestia ella está curándose a sí misma. Sabes por qué verdad. Me pregunto Aine
-Su pongo que es su lobo, por favor no se lo digas a nadie. La miré sería.
-de acuerdo, pero sabes que ella lo descubrirá algún día verdad.
-sí, lo sé tengo que prepararla para cuando ese momento llegue. Mire a Malika y me aleje.
-El hechizo se debilitó .me dijo mirando por la ventana.
-Luego me ocuparé de eso, dejémosla descansar por ahora. Tenemos que ocuparnos de lo que pasó. Dije saliendo de la cabaña.