CAPÍTULO 16

1809 Words

Después de comer en casa de Eamon, fueron a visitar al mejor herrero de la Ciudadela, Jaydon, un artesano muy hábil. Lo conocían desde hacía tiempo y confiaban en que haría un buen trabajo. Gwyneviere llevó consigo un boceto de cómo quería que fuera su báculo, junto con las pociones de Vandrell y una reliquia que había estado en su familia por generaciones. Se pusieron al día con su amigo y le contaron lo que habían vivido en la prisión del Nigromante. Jaydon aceptó de inmediato el trabajo, aunque nunca había realizado una vara para una hechicera. –Confío en ti, Jay. Eres un gran artista –dijo Gwyneviere. –Tengo un material especial para hacer tu báculo, Gwyn. Mira –dijo Jaydon, mostrándoles un metal reluciente y plateado–. Es un metal muy noble extraído de las Montañas de Lhyr. –Exce

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD