–No sé si quiero saberlo… –dice Vandrell–En realidad estoy bien así contigo, pero a veces me encuentro pensando, ¿qué sientes realmente por Nimh, y qué sientes por mí? Gwyneviere abrió la boca para contestar, pero Vandrell volvió a hablar. –Bueno, no digas nada. Está bien si no quieres hacerlo. –Van, creo que ni yo sé lo que siento. Está claro que me gustas, sino no hubiese estado contigo todo este tiempo. Y también eres mi mejor amigo, siempre nos hemos llevado bien y eres la persona que mejor me conoce en el mundo. Tú y yo no tenemos secretos. Y Nimh… no lo sé, me enamoró, pero luego se convirtió en lo que es ahora y me confunde, no lo sé –concluyó con una expresión de dolor en el rostro. –No te ofendas, pero creo que está loca –dijo Vandrell–. Es muy bonita, pero está loca. –Si, lo

