Cinco meses después Cinco meses habían pasado desde esa primera noche que pasamos juntos en la habitación de mi Amo, recién anillada y habiendo pasado mi primera sesión como su perra. Cinco meses de intenso entrenamiento en los que mi Amo no se había alejado de mí en ningún momento. Había estado para mí cada día, si no era con mi entrenamiento, era con su ayuda con los abogados para que mi madre y yo recibiéramos la indemnización que nos correspondía por el accidente que se llevó a mi padre. Esa lucha había sido especialmente desgastante para nosotras dos a lo largo de estos dos años pasados. Lo mismo nos pasábamos meses sin tener la más mínima noticia del abogado de oficio que nos habían adjudicado que teníamos que reunirnos cuatro veces en un par de semanas con él y con los abogados d
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


