“Concéntrate, Charlotte” repitió para si misma en su cabeza cuando de repente Erian la coloco como pudo sobre sus pies, sin embargo al ver su estado de debilidad opto por sentarla en un rincón, alejada de todo el caos. No estaba cansada pero definitivamente su mente se encontraba nublada, recordó las palabras del vampiro, y se estremeció, la falta de sangre definitivamente estaba haciendo estragos en su sistema. No entendía porque lo habia hecho, todo se escuchaba demasiado loco y en honor a la verdad lo último que deseaba era entender el lió en el que se habia metido. Como pudo miro todo a su alrededor y en seguida se arrepintió El infierno se habia desatado y ella apenas se venia enterando. Vagamente tenia una ilusión de una conversación entre ambos vampiros rubios, pero justo en ese

