Todavía estaba luchando con los grilletes en sus extremidades y cuello, maldiciendo cuando la puerta de arriba de la habitación en penumbras se abrió de repente, el lugar estaban tan oscuro y era tan grande que la luz de sol del exterior a duras penas llegaba al borde de la puerta, ella supuso que por el ello el cazador no estaba preocupado a que de repente estallara en llamas, aun asi ella se dio cuenta que el sol estaba a punto de ocultarse… Aun nadie habia llegado a rescatarla. Sabia que mientras más tiempo pasaba más difícil seria la búsqueda, ni siquiera ella misma sabia en donde se encontraba. Él había regresado y arrastraba un busto en el suelo cubierto por una lona, Charlotte contuvo el aliento, era como si estuviera arrastrando un cuerpo e inmediatamente temió lo peor. —¿Hambrie

