Continuando con la historia, te diré que un día, mi suegra llegó a la casa, que con mucho esfuerzo habíamos logrado construir. Ella se disculpó con nosotros y yo, por amor, a mi mujer la perdoné por tantos insultos que me habían regalado desde que me conoció. Ella llegó con una sonrisa y una oferta muy tentadora. Dijo que un primo lejano le comentó que en una escuela primaria estaban contratando maestros y que la paga sería muy buena. Ella me alentó a que fuera a probar suerte en ese lugar, ya que en ese tiempo yo me había graduado de maestro y estaba en condiciones de adaptarme con facilidad al sistema laboral educativo. Cuando mi suegra se marchó, hablé con mi mujer y decidimos que me iría y ella se quedaría en casa con los niños, ya que, ella estaba estudiando por la mañana y mis padr

