— ¿Qué pasa ahora, Timothy?— me pregunta papá y me mira cansado como si estuviera esperando otra bomba. —Estaba pensando, papá. Los guerreros no abandonan la manada, y tampoco lo hacen los Omega. Pero los lobos clasificados sí pueden abandonar la manada—, le dije, y mantuve una cara seria porque no quería que se diera cuenta de lo feliz que estaba por lo que estaba a punto de decirle. Quiero que él descubra a dónde voy con esto por sí mismo, así estará completamente de acuerdo cuando hagamos el anuncio esta noche, que si se sienta junto a ella, olerá el miedo que vendrá con ello. Ella no se sentirá realmente culpable al respecto. Han pasado demasiados años y disfruta ver cómo lastiman a Peyton. Pero al saber que descubrimos la verdad, realmente va a tener miedo, y con justa razón. —Y e

