Dentro una chica verdaderamente hermosa, de cabellos rubios hasta la cintura, ojos almendrados, labios gruesos y voluptuosa figura estaba sentada sobre las rodillas del señor Duncan muriéndose a carcajadas. Miré a Edmon, y dude en entrar. -Estaré afuera, yo mismo la escoltaré a su habitación cuando esto terminé-. Dijo y me empujó levemente al interior cerrando las puertas, los 4 hijos me miraron cuando esto ocurrió, todos estaban aseados y olían bien, Alexander era el único aparte de su padre que vestía formalmente, Ezra estaba enfadado, se notaba en su mirada, pero cuando me vio vestida con aquella ligera prenda traslucida su mirada se volvió lasciva. -Oh mi querida señorita Salas, adelante venga siéntese, la fiesta apenas comienza-. El señor Duncan manoseo a la chica y ella le sacó la

