Pregunté. -¿Qué desea averiguar?- Se relajó un poco. -Quiero saber todo sobre ellos, ¿a qué edad llegaron aquí?, ¿Cómo es que aceptaron ser los vástagos de un vampiro?... sobre Kirei, todo-. Mi voz se tornó en un susurro al pronunciar su nombre, el de aquel que me había condenado a una vida de mierda. Edmon se rascó la nuca pensándolo un poco, después me miró relajando. -Bueno, los chicos no tienen mucho aquí realmente-, se llevó los dedos a la barbilla, pensando -yo tenía 17 años cuando el Señor Duncan trajó a Kean, acababa de recibir el trabajo de mayordomo cedido por mi padre, quien ya había servido por generaciones al señor Duncan,; yo sabía desde siempre que el amo era lo que es, pero lo que me extrañó fue que trajera a un niño pelirrojo…- la mirada del mayordomo estaba perdida e

