Estaba por finalizar el año, así como también la escuela secundaria, solo un mes y éramos libres. Por desgracia elegimos o nuestros padres nos hicieron elegir escuelas preparatorias diferentes. Teníamos planeado entrar a la misma pero nos fue imposible, las clases sociales terminaron por separarnos. Yo asistí a una preparatoria privada, donde asistían los hijos de personas ricas o que por lo menos tuvieran con que defenderse. Ella ingresó a una general, de nivel medio, era la segunda después de la mía. El único problema fue que nuestros horarios eran diferentes, mi horario era un año en la mañana y el segundo en la tarde, en cambio el de Lis era los dos años en la tarde... nada, agradable. Estaban como a veinte minutos caminando la una de la otra, pero durante un año teníamos que arreglarn

