Presencié numerosas noches y días de rituales, ellos carecían de ideologías destructivas, convivían con todos los seres y criaturas, no distinguían entre bien o mal, convivían en un saludable caos de alabanzas. Mas toda paz no siempre es imperturbable, más aun cuando los perturbadores son los hombres; los hombres de Sarnath consideraron un insulto la existencia de la r**a de Ib y no contemplaron jamás la remota idea de coexistir en armonía, enviciados y llenos de odio a todo aquello diferente guiaron una expedición armada precariamente con piedras y flechas masacrando los débiles y blandos cuerpos de la pacífica r**a Ib. Los cuerpos sin vida deformados por la brutalidad de los hombres fueron arrojados al lago junto con unos monolitos color gris pertenecientes a la r**a extinta, ellos no l

