Al retornar a Francia, Montiel se dio de lleno a las tareas rudimentarias de la granja familiar olvidando lo visto, pero retornó a su mente cuando oyó hablar de la expedición dos años después y se sorprendió al no enterarse de sucesos similares a los vistos por su persona. Hasta ese punto se llega a saber de él, no existiendo registros posteriores. Decidí asumir que llevó una vida tranquila y alejada de mayores problemas, fue entonces que enfoqué mis investigaciones en el Conde Esbardo; la procedencia de este ser resultó mucho más interesante, en efecto fue un noble Español, su título estaba registrado en los legajos oficiales de la corona. El Conde Esbardo de Asturias, fue enviado a París, pero casi nadie pudo verlo a excepción de los destinatarios oficiales, se especula el punto princi

