Quillen abrió la pesada puerta e ingresaron; una vez dentro procedió en enseñar la casa, por dentro no era muy grande sólo lo suficiente para vivir allí una temporada de vacaciones, resultaba acojedora y sobre todo fría. En la entrada se ubicaba un corto pasillo con una escalera centrada llevando al piso superior, a la izquierda estaba la cocina donde también había una despensa repleta de enlatados y alimentos no perecederos de larga duración, a la derecha había una habitación que hacía de living provisto de una salamandra eléctrica la cual Quillen encendió al notar el frío de su acompañante. En el piso superior estaba el baño, la habitación principal y una escalera que permitía el paso hacía el techo en caso de desear divisar el paisaje desde lo alto o de ser necesario realizar algún arre

