No sabía ya cuánto tiempo había pasado, tampoco me interesaba. Había estado todo el tiempo tirado en la cama desde que Nicklauss se había ido. No juntaba energías para nada y tampoco era que tuviera mucho que hacer en una habitación de la cual no podía salir gracias a un hechizo que habían puesto en ella. Si intentaba salir por la ventana terminaría muerto quemado y la puerta, me era imposible abrirla. ¡Genial! ¡Viva la libertad! Destruir alguna pared tambien había pasado por mi mente, por si se preguntarán, pero parece que por los de ellos tambien. Cada vez que lograba hacer un pequeño agujero en la pared, este se volvía a reconstruir. ¡No pregunten cómo! Así que no tenía más que quedarme allí callado, aburrido y hambriento. Ni siquiera ya tenía energías para levantar

