Bellamy y yo estábamos cara a cara con un Zeke muy enfadado y él no apartaba los ojos de nosotros. Especialmente por la forma en que Bellamy me protegía de él. —Así que no te importaba que fuera yo quien tuviera que ir al consejo de hombres lobo. Eso significaba que te quedaras aquí y te acostaras con Raven —dijo Zeke. —Zeke. No pasó nada. Ese beso, eso es todo lo que sucedió. Te lo prometo —dijo Bellamy. Pero Zeke agarró la mesa de café y la lanzó al otro lado de la habitación y luego hizo lo mismo con su escritorio y el escritorio de Bellamy. Bellamy me empujó fuera de la habitación para que no resultara herida y trató de calmar a Zeke, pero no estaba funcionando. Lexie salió de su habitación para ver qué demonios estaba pasando tan tarde en la noche, pero la empujé de regreso a su h

