Jake estaba parado al otro lado de la puerta de mi celda sonriendo hacia mí, como si hubiera logrado algo magnífico. —Estás realmente jodido —dije. —¿Qué? —preguntó confundido. —Bellamy y Zeke te van a matar. ¿Por qué diablos estás haciendo esto? —pregunté. —Para alejarte de esos tiranos. Te estoy llevando a casa —dijo. —Jake. Ya no tengo un hogar. No puedo volver con papá. Él ya piensa que soy una decepción —dije. —Entonces no iremos a casa. Iremos a otro lugar. Seremos felices. Como siempre hablábamos. Cuando estabas desesperado por alejarte de tu papá y tus hermanos y hermanas. Siempre hablábamos de ir a algún lugar soleado. Querías ir a Florida. Donde no haya nieve. Hace calor todo el tiempo —dijo Jake. Recuerdo que Jake y yo hablamos sobre eso, pero no pensé que fuera lo sufici

