Tan pronto como volví a la casa de empaque esa tarde, fui a la oficina y Zeke y Bellamy estaban allí trabajando. —¿Saben quiénes son los padres de Lexie? —pregunté. —Sí —dijo Bellamy. —Quiero que les pongan una advertencia oficial —dije. —¿Por qué? —preguntó Zeke. —Fueron a la casa de Lexie. No sabían que yo estaba allí. La estaban amenazando. Básicamente, le decían que si realmente les importaba, dejaría la manada. No tiene a donde ir. Y la acusaron de usarme para solidificar su posición en la manada. Para que no la rechacen —expliqué. Los chicos se miraron el uno al otro. —Hablaremos con ellos para asegurarnos de que no vuelva a suceder —dijo Zeke. —Bien. No quiero que se acerquen a ella a menos que sea para disculparse —dije. —También se lo dejaremos bien claro —dijo él. Así q

