Las clases terminaron y vamos directo a la casa. Papá me ha llamado y me ha dicho que necesitan hablar conmigo. —¿No entras?—Kendall se quedo recargado del auto. —Ellos necesitan hablar contigo, además el día esta muy lindo.—Mentirosos, esta por llover.—Entra ya y pon ese maligno plan en marcha.—Deje un beso en su mejilla. —Sh Sh, perdón por interrumpir.—Es papá.—Arianna puedes entrar por favor.—Te estoy vigilando muchacho, tengo un arma. —Lo se señor.—Empuje a papá dentro de la casa ya que mira muy feo a Kendall. —No me gusta ese muchacho. —¿Que muchacho?—Pregunta el abuelo de prisa. —Es un amigo par de celosos.—Mama me pidió que me sentara junto a ella y la abuela.—¿Que pasa? —Arianna, quiero que sepas que nos arrepentimos de no haberte contado todo desde un inicio, pero pensamos

